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¿Alguna vez tendré suerte?

La verdad es que no quiero parecer un quejica, pero es que hay días, como hoy, en los que me planteo la pregunta ¿Alguna vez tendré suerte?

Los que me conocéis de hace años sabéis que mi vida no ha sido lo que se dice fácil, más bien todo lo contrario. Me he llevado demasiados palos de la vida, y algunos han sido palos muy muy gordos. Pero el problema no son esas grandes decepciones, el problema es que hasta para algo tan simple como por ejemplo comprar una barra de pan, surgen mil problemas, que derivan en otros mil y así sucesivamente.

Y a nivel laboral… Mejor no hablar. Bueno sí voy a hablar, que para eso he hecho este post.

Me costó sudor y lágrimas tener un primer contrato que no terminara antes de empezar. Tras dejar de estudiar y pasar meses en paro solamente me salían trabajos de 1 día, incluso tuve un contrato de 6 horas montando una carpa en Alcorcón a través de una E.T.T. Acepté un contrato de 1 día a 80 Km. de casa (no tenía coche) a pesar de que mi padre me dijo que no lo hiciera, que no merecía la pena, y os voy a contar lo que sucedió.

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Erprofe en Zazuar, año 1.995

Cojo varios trenes, camino 30 minutos hasta el polígono, busco la calle que me habían dado en la E.T.T. (siempre las E.T.T.’s) y cuando llego al número indicado… no era la empresa que me habían dicho. Bueno, quizás me hayan dado mal el número. Como he llegado con media hora de adelanto, me recorro la calle entera. Tras hacerlo, no estaba la empresa. Entré en un bar de la zona y les pregunté. Seguro que ellos saben dónde está la empresa. Ni los camareros ni ninguno de los camioneros conocían esa empresa. Imaginar el agobio de un chaval de 19 años, cuando en uno de sus primeros contratos no es capaz de encontrar la empresa. Se me debía notar tanto que un camionero me dijo, tranquilo chaval, tómate algo y mientras me doy una vuelta con el camión por el polígono a ver si veo alguna empresa nueva. A los 15 minutos volvió, y nada. Como el bar tenía teléfono (en el 94 no existían los móviles), llamé a la E.T.T. que juraron y perjuraron que le empresa estaba donde me habían dicho. Me puse tan nervioso que el camionero que buscó la empresa con su camión me quitó el teléfono  y les dijo a los de la Empresa de Trabajo Temporal que esa empresa no existía, que él conocía ese polígono de hace años y nunca la había oído, ni él ni ninguno de los clientes del bar, ni los camareros. Me devolvió el teléfono y me dicen que llame en 10 minutos que van a contactar con la empresa. Llamo a los 10 minutos y me dicen que se habían equivocado de polígono, que me vuelva a casa. Las dos horas de vuelta fueron eternas. Al día siguiente les llamo para volver a la empresa y me dicen que ya han mandado a otro, y ante mi  exigencia para que me pagaran, al menos, los trenes y las llamadas de teléfono, me dicen que presente los tickets del tren y los tickets del teléfono. Hijos de puta, no tenía ni unos ni otros. Al final no me pagaron nada.

Seguí dando tumbos, hasta que una chica de la última E.T.T. cuando se enteró de mi caso me dijo que me prometía encontrarme un buen trabajo.

6 meses después de me llama. Era un puesto de ordenanza en una editorial importante (no recuerdo el nombre), con buen sueldo, contrato de 6 meses y posibilidades reales de entrar en plantilla. Estaba lejos de casa, pero mi padre trabajaba a 100 metros. Pues no pude aceptar. ¿Razón? Un mes después me iba a la mili.

Tras darme exento del servicio militar, por razones que no vienen al caso, nuevamente varios meses en paro. Contratos de 3 días por el salario mínimo, contratos de horas lo de siempre. Hasta que por una E.T.T. entré en Albatros, una empresa que empezó a llevar la telefonía móvil de telefónica (ya estábamos en 1.998). Les gusté y como todos éramos nuevos y yo era el que más sabía de informática, me quitaron de manipulador y me pusieron dando salida a los pedidos. En teoría yo no tenía que cargar cajas, pero como no valgo para mirar mientras mis compañeros se mataban a 2 metros de mi puesto, pues les ayudaba. Ampliaron el negocio y compraron una segunda nave. Los dos encargados se “pelearon” por mí. Abrieron un nuevo turno, de noche, pero como no habría ningún encargado, me dijeron que si yo no podía no habría turno de noche. Acepté, por supuesto, iba a ganar 115.000 pesetas en lugar de las 90.000 de los otros turnos, y como no me importaba currar de noche, encantado. Normalmente en la noche se rinde menos, pero como el compa que pusieron conmigo (Fernando, un buen tipo) y a yo, preferíamos currar duro para que no nos entrara el sueño, sacábamos más pedidos que los otros turnos. Los jefes flipaban. Cuando tras 8 meses iba a contratarme la empresa directamente. Ingresa mi madre muy grave, y menos de un mes después mi padre. Como soy hijo único pedí una semana, que me dieron sin problemas. Tuve que pedir otra semana, y no hubo problemas. Pero pasados esos 15 días yo vi que era algo que iba para largo, muy largo. Hablé con ellos y me dijeron que cuando todo terminara volviera, que me contrataban seguro.

Lo que ni ellos ni yo sabíamos es que ese infierno de hospitales duraría 2 años.

Y tras 24 meses, no volví, me dio vergüenza, si lo mismo ni me recuerdan, o hay otros encargados… No fui.

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Erprofe en Galicia, año 2.010

Otra vez a dar tumbos, arriba y abajo. Contratos basura de días, como mucho 1 mes. Sueldos para llorar, pero bueno se iba tirando. Hasta que a través del SEPECAM (el INEM de Castilla La Mancha), me contratan para dar clases de informática. Primero 3 meses, luego 6 meses, luego 1 año… Y así he estado 7 años. Hasta que ha habido cambio de alcalde y “como no hay dinero” a la calle. Y sin indemnización ni nada, qué bien vivimos los trabajadores públicos cojones.

Y bueno, en paro estoy, dando clases particulares, haciendo por ahora webs pequeñitas… Hasta que hace 3 días me ofrecen “currar” haciendo posts para una empresa. Eran 50 € al mes, pero para empezar no está mal, total serían 2-3 horas de curro a la semana. Pero no podía salir bien, al final problemas entre el dueño de la web y la persona que me iba a pagar a mí y todo a la mierda.

Lo que más me duele, es que en muchas ocasiones he sentido que la gente abusa de mí. Te piden, tú das, pero nunca recibes. Arreglas un ordenador y no te quieren pagar, o te dicen que 50 € es muchísimo. Te piden una cosa sencilla, das precio de algo sencillo y luego te piden hacer el pino puente. No voy a poner más ejemplos, no quiero acabar mandando a gente a la mierda, pero sí, a la gente se le da bien abusar de mí, a nivel laboral malpensados.

Pero bueno, me considero buena gente, en el trabajo me gusta dar el 100% (eso sí, ni una décima más), y NUNCA dejo a nadie colgado. Si te digo que te hago algo en 10 días, en 10 días lo tienes. Si te doy un precio, no te cobro ni un céntimo más. Aunque siempre me pidas un poco más de lo que me dijiste. Así que espero que ALGÚN DÍA alguien decente me contrate y ALGÚN DÍA, me sonría la suerte que tantas veces me ha esquivado.

Bueno amigos, si alguno de vosotros ha sido capaz de leer entero este post, le pido perdón por el ladrillazo, pero estoy muy desanimado en este aspecto, y necesitaba sacarlo. Además una psicóloga que me trataba hace años me dijo, “mira siempre he pensado que no hay gente con mala suerte, pero tú eres el primero con el que reconozco que sí, que realmente eres una persona con mala suerte. Así que cuando te pase algo, escríbelo, y si eres valiente, que lo lea la gente, seguro que te sirve para descargar tensión, y como algunos amigos te animarán, verás cómo es una buena terapia”.

Y en ellos estoy, un beso amigos.

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