Cuentos chinos

En primer lugar debo decir que siempre me resulta muy difícil hacer la crítica del libro de un amigo. Esto no se debe al miedo a dejarles mal, ni mucho menos, sus libros hablan por sí solos. Simplemente no quiero que parezca que hablo bien del libro porque su autor es amigo mío.

Hace meses hice la crítica del libro de mi compañero de izquierdas Jesús Herrera Peña, autor de Aquella primavera del 79. Desafortunadamente no tengo acceso a mi antiguo blog, por lo que no puedo recuperar la crítica que hice. También di mi opinión sobre el libro de Eloy Moreno, El bolígrafo de gel verde. Podéis ver la crítica aquí.

alejandradiazortiz_luiseduardoauteHoy os voy a dar mi punto de vista sobre un libro muy diferente a los anteriores, Cuentos chinos, de la escritora mexicana Alejandra Díaz Ortiz.

Título: Cuentos chinos.

Autor: Alejandra Díaz Ortiz.

Edición que he leído: 1ª edición.

Editorial: Trama editorial.

Número de páginas: 85 páginas.

Año de publicación: 2.009.

Sinopsis:

El original de este libro, Cuentos chinos, apareció una mañana en el buzón de la editorial. Venía en sobre cerrado y a modo de rótulo se podía leer: “¡Qué se joda Monterroso!”.

De la autora, Alejandra Díaz-Ortiz, hemos investigado que perdió la inocencia con Arturo Ripstein, que Luis Eduardo Aute la confundía con Anjelica Huston, que Joaquín Sabina le regaló una canción, que Jaime López le escribió un disco completo, que su primer beso se lo dio el ex-gobernador de la Ciudad de México, que conoció a Pavarotti en su camerino, que fue lavandera profesional y vendedora de calendarios de puerta en puerta. Y que se casó con un poeta.

La última vez que la vieron se dice que regentaba un bar en un pequeño pueblo de la sierra segoviana, a la sombra de la Mujer Muerta. Su pista se pierde ahí.

Luis Eduarte Aute, autor del prólogo comenta: Este es un libro de cuentos brevísimos, irregulares, caóticos, sobre relaciones de pareja, en los que ni falta ni sobra palabra alguna, la narración está medida al milímetro.

Opinión:

Antes de empezar a leer el libro ya sabía que iba a gustar por varias razones. La primera es que sigo desde hace años el blog de Alejandra, y me encanta hacerlo. Siempre me sorprende su capacidad para contar una historia en apenas unas líneas. La segunda que antes de leerlo yo lo leyó Elena, mi mujer, y desde el ordenador la oía reír alguna que otra vez, y también la escuchó decir un par de veces “qué bueno”.

cuentos-chinosAsí que me enfrasqué en la lectura de Cuentos chinos emocionado y seguro de que iba sobre seguro. Por supuesto no me equivoqué. En 90 páginas Alejandra es capaz de contarnos más de 60 historias. Bueno quizás sea una solamente, la historia de la vida.

La mayoría de estos cuentos apenas ocupan una página, algunos solamente dos o tres líneas, pero como sucede con su blog, no hace falta ni una sola palabra más. Siempre he creído que contar una historia en 50 páginas es más o menos sencillo (no hablo de escribir un libro), pero contar una historia en dos frases…, eso creo que está al alcance de muy poca gente.

Y eso sucede con él pequeño texto de mi capítulo favorito (qué difícil es quedarse con uno). El cuento se titula No, no, no nos moverán, y continúa:

Y nos movieron.

Nada más, ¡y nada menos!.

Por supuesto algunos de los cuentos son más extensos, pero máximo tres hojas, lo que hace que sea un libro muy rápido de leer, pues según terminas uno no puedes evitar pasar al siguiente. Obviamente no todos me han encantado. La mayoría sí, pero algunos “solamente” me han gustado y un par de ellos no me han llenado la verdad. Pero en todos los libros siempre hay una parte que no te termina de convencer, al menos a mi me pasa siempre.

alejandradiazortiz

Para terminar os diré que os recomiendo el libro encarecidamente. Te permite pasar un rato muy agradable, con alguna que otra risa, y también te hace reflexionar unas cuantas veces. ¿Se le puede pedir algo más a un libro? Ah, y encima está escrito por una buena persona, sí, lo sé, finalmente se me ha visto el plumero. Os compensaré por este desliz, os dejo uno de los cuentos que más le han gustado a Elena, Gradios.

Y Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza… Y nos llenó de imperfecciones.
Por ejemplo, nos dio una cabeza que apenas y es capaz de moverse cuarenta y cinco grados hacia el cielo, lo suficiente para implorarle que perdone nuestros (sus) pecados. También se puede mover otros tantos grados para mirar al suelo, al infierno o ala gloria bendita de tu entrepierna (que no la suya).
Si nos da por mirar para atrás, hemos de girarnos en redondo. Nuestra cabeza es incapaz, por sí sola, de esquivar lo que nos hormiguea por la espalda.
Dos posibilidades más nos quedan: a la derecha o a la izquierda. Movimientos precisos para atisbar a quién llega o ignorar al que se va. Para evitar mirar el horizonte –que siempre ha de verse de frente- basta con volver la cara. También valen para poner la otra mejilla cuando de tus besos se trata.
Pero, sobre todo, sirven para hacer lo que mejor sabemos: mirar pa’l otro lado.
Como Dios.

Alejandra, gracias por el libro, pero sobre todo por tu amistad.

Share

Comentarios

comments

Powered by Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Connect with Facebook

tuamigoelperro

Mi sueño
tuamigoelperro

Blogs que visito
Sitios que me gustan
alba logoamnistia2 movimientocontralaintolerancia sxzs_sos_racismo wwf
Visitas